Presentar a Pablo Laso es una tarea difícil. Jugador precoz, leyenda como jugador ACB, entrenador de éxitos… Quizá lo más destacable sea que a pesar de ser una estrella del basket de élite, ha sabido seguir siendo un gran tipo. Todo un ejemplo.
Algunos podemos dar fe de que en cada campo al que llega, hay un viejo amigo que quiere aprovechar para saludarle. Para todos tiene una atención.
Algunos entrenadores y exjugadores de La Salle hemos tenido la suerte de coincidir con él estos años en la selección de Euskadi absoluta. Tras superar la primera tentación de pedirle un autógrafo, hemos conocido al hombre que convive con el mito, especialmente interesado en ayudar a los jugadores más jóvenes y a los entrenadores más inexpertos.
Pablo todavía recuerda con cariño el partido que jugó con el Baskonia de ACB contra La Salle Bilbao, en el polideportivo de Deusto, a finales de los 80, dentro de la extinta Liga Vasca que se jugaba entonces, cuando La Salle militaba en la tercera categoría estatal. (Que conste que los Muguerza, Basañez y compañía les plantaron cara).
El apellido Laso ha estado siempre vinculado al mejor basket vasco. Pablo unió su talento natural al metódico trabajo, y batió numerosos récords de precocidad como jugador. Siempre se le recordará como uno de los mejores bases puros, conduciendo el partido y haciendo mejores a sus compañeros. Las estadísticas siempre lo marcarán en negrita al hablar de asistencias.
Ese don para la dirección del grupo, el liderazgo innato que emana en el vestuario, y el compromiso con el baloncesto como competición y espectáculo, le ha llevado a consolidarse como entrenador ACB. Con un equipo austero, con viejos conocidos de Bilbao, y con Ritxi Uriz como capitán, ha conseguido un buen arranque de liga, que esperamos le facilite lograr cuantos objetivos se plantee.
Hemos querido plantearle algunas preguntas de interés para la familia de lasallebasket.
¿Satisfecho con el arranque liguero del Lagun Aro GBC? ¿Cuál crees que ha sido el mayor acierto en la planificación hasta ahora?
Satisfecho, más que por los resultados, por lo rápido que hemos podido acoplar a los nuevos jugadores, y dar sensación de equipo, más allá de que por supuesto, estamos contentos con el balance de victorias-derrotas.
Este ha sido tu tercer año como seleccionador de Euskadi absoluto, donde cuentas los partidos por victorias, además de los jugadores ACB consagrados, ¿cuál crees que es el nivel de los jugadores vascos de las ligas intermedias?
Creo que el nivel es bastante bueno. De hecho cuando vamos incorporando gente joven, o nueva al equipo, demuestran un gran nivel competitivo. Sin embargo el alto nivel de los 3 equipos vascos (Caja Laboral, Bilbao Basket, y Lagun Aro) hace complicado el salto de más jugadores a las primeras plantillas. Sin embargo, en esas categorías intermedias, muchos de ellos son importantes en sus equipos.
Javi Salgado, Ritxi, Jon, Urko..¿ves alguna causa a la no aparición en estos últimos años de ningún jugador vasco en la élite?
Principalmente por la falta de hombres grandes. Es algo sobre lo que los entrenadores, obviamente, no podemos actuar, pero el tamaño y el físico en ACB es muy exigente, tanto técnica como físicamente.
En categorías inferiores masculinas (cadetes) Gipuzkoa ha humillado a Alava y Bizkaia por 30 y 50 puntos respectivamente en el campeonato de Euskadi, hace quince días. Desde Bizkaia vemos ese resultado al trabajo con sana envidia. ¿Tiene alguna relación el Gipuzkoa Basket con la cantera guipuzcoana?
Por supuesto. Hacemos un seguimiento de todos los jugadores jóvenes, aparte de los convenios que tenemos vigentes con algunos clubs. El hecho del crecimiento de nuestro Club en los últimos años, también creo que ha sido importante, para que esa calidad en jugadores, que siempre ha tenido Gipuzkoa, tanto en masculino como en femenino, se asiente y vean en nuestro club un referente puntero.
Hijo de un entrenador famoso, excelente jugador, ahora entrenador ACB, pero como padre… ¿cómo ve la participación deportiva de los niños en el basket de edad escolar?
Pues muy importante en su formación. Primero por el hecho de hacer deporte, y luego porque creo que los valores que transmite nuestro deporte son fundamentales para crecer como personas.
Un consejo para el padre de un jugador que destaca con doce años
Primero, que entienda que solamente es un niño. Que siga fomentando su afición al basket, que es lo más importante. Que no le maree con lo que puede llegar a ser como jugador, sino que le transmita los buenos valores que le está reportando el basket ahora y que le ayudarán en el futuro. Si más adelante, sigue la progresión, ya será momento de que se preocupe de cosas mas específicas dentro del baloncesto.
Dos consejos para un jugador de 14 años con aptitudes, que quiera "llegar".
Lo primero y mas importante, que le guste mucho, para poder sacrificar otras cosas por el basket. Segundo, que no se obsesione con que el basket debe ser su medio de vida. El deporte da muchas alegrías, pero estás siempre expuesto a muchos contratiempos.
Tres consejos para un entrenador de jugadores en edad formativa.
El primero, el mismo que a al jugador. Que le guste mucho.
Segundo. Debe de tener paciencia para ver crecer poco a poco a sus jugadores, a veces incluso por encima de los resultados.
Tercero. Que transmita siempre ilusión y positivismo. Estamos en una época en la que los jóvenes tienen muchas ofertas de ocio, y no podemos dejarles que se nos escapen. Deben de sentirse implicados y comprometidos. No es fácil.
Un deseo propio para este año.
Tener una buena temporada deportiva, que ayudará a tenerla en el aspecto personal. Ja Ja Ja
Desde lasallebasket.com, queremos agradecer sinceramente a Pablo que nos haya atendido, y que haya dedicado su tiempo a contestar a algunas cuestiones, que esperamos sean de interés para jugador@s, entrenador@s y padres.
Para nosotros ha sido un absoluto lujo.
¡¡¡Mil gracias y mucha suerte!!!


















