Derrota apurada y dolorosa del Ate, ante un rival intenso, por no saber leer el partido y la ausencia de liderazgo para jugar los minutos calientes, y con este partido van ya cuatro. Respecto al relato del partido, la crónica es sencilla.
Urdaneta acudía a Deusto con los retales del que ha sido un gran equipo en Bizkaia estos últimos años. A ello unía la lesión de su jugador referencia "Super" Llamosas, quien ni siquiera ha calentado.
El encuentro ha comenzado con un Urdaneta excesivamente frío en defensa, que facilitaba el 8-0 inicial a favor del ATE. Tras un tiempo muerto y una catarsis en su actitud, los de Loiu han empatado al final del primer cuarto, igualdad que se ha mantenido a lo largo de todo el encuentro, con distancias cortas en el marcador.
El final ha sido de infarto, con toda la responsabilidad en los tiros libres. Una vez más Angel Llamosas ha agrandado su leyenda, al salir a jugar lesionado al final del partido, y anotar sus únicos tres puntos en los segundos finales del encuentro, que ha pasado del 55/54 al 55/57 final.
La clave del partido ha estado en la victoria táctica de Alex Aranburu sobre su amigo Xabi Zabala, al lograr llevar el partido a un ritmo pausado en su ataque, con una excelente defensa sobre las capacidades del La Salle, que ha dejado en evidencia sus debilidades. El jugador más destacado del encuentro no ha anotado un solo punto, Kike Gutierrez, quien ha defendido excelentemente a los interiores de Deusto (con muchísima más envergadura) logrando que en los últimos 20 minutos tan sólo Dieye fuera capaz de anotar dos puntos, y gracias a un rebote ofensivo.
Frente a esta carencia, y la dureza mental de la defensa de los de Loiu, el Ate ha sufrido mucho para anotar, no sabiendo aprovechar las concesiones al tiro de los agustinos.
Parciales: 15-12 30-31 43-46 55-57
Anotadores:
Ate Asesores La Salle: Benito, Muñoz 15, Gastón 11, Neira 6, Duque 6, Aurtenetxea, Rodríguez 3, Alonso 4, Rábano 7, Peña, Dieye 2.
Urdaneta: Llamosas A. 3, Mazo 9, Zorrozúa 14, Paredes 6, LLamosas I. 16; Galván 7; Gutierrez.
Esta derrota tiene consecuencias que van mucho más allá de las clasificatorias. Ahora mismo el equipo se encuentra con tres victorias y tres derrotas, en los encuentros que tienen validez para la segunda fase, en la que el objetivo principal es mantener la categoria. Los cambios a realizar en la plantilla son evidentes para que esta crezca el próximo año, pero en esta misma temporada, Txabi está intentando adelantar su relevo en el banquillo previsto para junio, con lo que se quedaría sin alcanzar las 200 victorias en ligas nacionales e interautonómicas, cifra que le hacía ilusión. Consciente de sus limitaciones personales para liderar este colectivo, y de la dificultad de convertir un grupo con excesivos egos individuales, en un equipo auténtico, está trabajando para lograrlo, con él o sin él, y cortar esta inercia de partidos perdidos contra equipos que nos ganas exclusivamente por alma.


















