Xabi fue el protagonista de uno de nuestros concursos. Era el personaje oculto que había que identificar. Las pistas eran, que se trataba de un jugador (exalumno de La Salle Bilbao y crecido en nuestra cantera) que ha participado en todos estos proyectos cuando eran la primera plantilla de Bizkaia: Caja Bilbao, Patronato, Fineco La Salle, Bidegintza y Bilbao Basket.
También jugó en el Santurtzi, y probablemente su época deportiva más dorada fue la temporada en la que jugó en la ACB (99/2000), con el Lobos Cantabria, con partidos,como el del Real Madrid, que quienes le apreciamos recordamos como legendarios. Hace años que no juega, y ahora participa como columnista de basket en El Correo, y en las tertulias de los miércoles en Bilbovisión.
Llevábamos tiempo detrás de poder acercarnos a él, y mostrar a los más jóvenes, con su testimonio, lo difícil que es llegar a la élite, y lo grande que es cuando alguien lo logra sin dejar de ser un gran tipo.
Xabi, ¿se echa de menos el basket desde la primera línea, en la cancha?
La verdad es que en algunos momentos, sí echo de menos la competición. Fueron muchos años de entrenar o jugar casi a diario y al principio me costó acostumbrarme a dejar esa rutina. Pero con el paso del tiempo vas aprendiendo a disfrutar de otras manera, viéndolo desde la barrera.
Nuestro primer recuerdo tuyo es cuando jugabas en los 80 en el colegio La Salle entrenado por Iñaki Salcedo. ¿qué recuerdas de esa época?¿Mantienes trato con los que eran tus compañeros?
Pues no recuerdo demasiado porque ha llovido mucho de aquello y mi memoria es un poco desastrosa. Me acuerdo de mis primeros entrenamientos, con unos 12 años ya que antes jugaba a fútbol. También de jugar bajo la lluvia en el colegio, de los compañeros... Con algunos de ellos mantengo relación ya que son de mi cuadrilla de amigos del colegio desde entonces. Con otros, al salir del colegio vas perdiendo el contacto. Pero la verdad es que los recuerdos son buenos y divertidos.
Al fichar por el Caja Bilbao, ¡Qué edad tenías?, ¿Cuánto entrenábais?, ¿Cómo lo compaginabas con los estudios en La Salle?
Entré en el Caja Bilbao en infantiles, con 13 años. En verano hacían unas pruebas, me presenté y me cogieron. Pasé de jugar de pívot en La Salle a jugar de base. Entrenabámos 3-4 días a la semana sin interferir el horario escolar. La verdad es que sacaba buenas notas y no tuve demasiados problemas para compaginar las dos cosas.
¿Cómo llegaste a la primera plantilla del Caja Bilbao?
Tras pasar por todas las categorías inferiores, en mi último año de juvenil (16-17 años) hice la pretemporada con el primer equipo entrenado por Juan Llaneza y solía entrenar con ellos más o menos habitualmente y jugar algúnos partidos. Ese año, por la lesión del base titular jugué en los playoffs de ascenso en Tenerife, aunque finalmente el equipo no subió a la ACB. Al años siguiente, con Txus Vidorreta de entrenador, ya formé parte de la plantilla que logró el ascenso a la ACB.
Tras desaparecer "el Caja" ¿cuales fueron tus pasos?
Al año siguiente de desaparecer surgió el proyecto del Patronato, que quisieron contar conmigo. Tras ese año decidí no seguir en ese proyecto y, con la idea de compaginar mejor el baloncesto con la universidad, volví a La Salle con un tal Txabi Zabala de entrenador.
Tras ascensos no concretados, decides hacer la maleta e irte a Cantabria, ¿qué destacarías de aquella época?
Como dices, fueron muchos años en los proyectos punteros de Bizkaia, la mayoría con éxito. Tras el ascenso no consumado del Bidegintza a la LEB y otro año más allí en el que jugámos nuevamente la fase de ascenso, el Cantabria me llamó con la idea de jugar en Liga EBA y entrenar con el equipo de ACB. La experiencia de jugar en la élite fue espectacular, sobre todo porque tras un cambio de entrenador en el equipo de ACB, en los últimos 10 partidos tuve una participación importante, jugué contra grandísimos jugadores y además conseguimos el objetivo de la permanencia.
Fuiste el único miembro del primer Bilbao Basket, que descendió varias categorías para fichar por un proyecto recién nacido. ¿Arrepentido de abandonar el tren de la élite?
Las circunstancias fueron raras. En Cantabria me querían, cointinuaba Dani Garcia de entrenador que fue quien confió en mi para el primer equipo. Pero el club pasaba por muchos problemas económicos y hasta prácticamente una semana antes de inicarse la competición no confirmaron la participación en ACB. Por otro lado surgió el Bilbao Basket que apostó también por mí. Lo que tenía claro es que no me iba a ir a otro lado, ya que quería poder seguir con los estudios que poco a poco iba sacando. Así las cosas, como lo de Cantabria no se decidía, fiché en Bilbao. Visto ahora, podría haber jugado, al menos, una temporada más en la ACB, pero no me gusta arrepentirme de las decisiones tomadas. Lo hice así y ya está.
Dejaste de jugar tras muchos años al máximo nivel, pero bastante joven ¿Por qué?
Como dices, fueron muchos años de muchos entrenamientos y partidos. El deporte profesional te da mucho pero también te exige mucho. Tanto a nivel físico como en forma de renuncias a otras cosas. Fue en poco de todo, Por un lado, físicamente cada vez me costaba más (molestias de pubis, tobillos bastente fastidiados,...) y por otro lado el cansancio mental. Soy muy competitivo y, aunque podría haber seguido jugando a menor nivel y sin grandes objetivos, no me veía sin esa tensión y motivación que dan el competir por un objetivo importante.
¿Pudiste compaginar tu juego en esos equipos con acabar tus estudios?Esa siempre fue una cosa que tuve clara. En el colegio siempre saqué buenas notas y nunca quise apostar únicamente por el baloncesto. Tuve claro que, aunque fuese poco a poco, debía seguir estudiando. Aunque suene a tópico, son muy poquitos los que llegan a vivir del baloncesto. Y ahora, gracias a esos estudios, tengo un trabajo "normal".
Eres el jugador que más ascensos ha logrado en Bizkaia en las canchas, que se han visto frustrados en los despachos por falta de patrocinadores (Caja Bilbao, Fineco La Salle, Bidegintza). ¿cómo se sobrelleva?
En aquel momento muy mal, porque veías que tu esfuerzo y el de un montón de gente no tenía ninguna recompensa. Lo del Caja Bilbao fue muy gordo, pero casi te da más pena cuando clubs mucho más humildes, como La Salle o Bidegintza, con unos directivos que por amor a la arte dedican un montón de horas robándoselas a su vida privada, no pueden subir por cantidades de dinero que ahora nos parecerían de risa, comparadas con lo que las instituciones dieron después a un proyecto como el del Bilbao Basket.
¿Qué te llevó al mundillo de "la prensa"?
Fue de casualidad. Conozco a Corti, de El Correo, desde la época de Bidegintza en la que hacía nuetras crónicas y después de la época del Bilbao Basket. Nos llevamos muy bien. Primero empecé comentando los partidos del Bilbao Basket en la radio con él y cuando subieron a la ACB, me propusieron escribir un pequeño comentario tras los partidos. Y hasta hoy. Es una manera de no perder la relación con este deporte.
¿Cómo ves la situación deportiva del Bizkaia Bilbao Basket?
Pues tras ganar al Manresa un poco mejor, pero este año, en el que creo que al final se mantedrán en la ACB, debería servir para aprender de los errores cometidos. Creo que el equipo tiene más calidad de la mostrada hasta ahora y, por plantilla y presupuesto, debería estar mucho más arriba. En Europa, podrían dar la sorpresa si, como parece, cogen una dinámica positiva y se quitan la presión e la liga ACB.
Tú que jugaste numerosos campeonatos de España en época cadete o junior, ¿cómo ves la situación del baloncesto de base en Bizkaia?
Pues, aunque no lo sigo demasiado, por lo poco que veo y lo que me dicen los amigos del mundillo, la cosa no está para tirar cohetes. Gipuzkoa y Araba nos han adelantado por la derecha. En mi época había un equipo de élite que tenía una cantera importante que dio sus resultados. Tenía medios y entrenadores para que los jugadores mejorasen. No todo era perfecto, pero creo que se hacía un buen trabajo. Ahora el club de referencia de la provincia no quiere saber nada de la formación de jugadores en Bizkaia y el resto de clubes y colegios hacen lo que pueden con sus escasos medios.
Muchos creemos que habrías sido un gran entrenador, ¿Por qué no?
Hice mis pinitos. Entrené un cadete en La Salle cuando jugué aquí en primera división. Me lo pasé muy bien y además conseguimos un ascenso de categoría. Luego no pude compaginarlo con jugar en otros equipos y cuando dejé el baloncesto, lo dejé del todo. No me lo planteé. Ahora, otras aficiones y mi familia me tienen ocupado el tiempo suficiente como para dedicarme a entrenar.
¿Base, ingeniero o rockero? ¿Quién es más Xabi Madina?
Son, o han sido, distintas facetas en mi vida. Una de ellas es la faceta laboral, necesaria para vivir, pero creo que además de trabajar, en esta vida hay que hacer otras cosas que te aporten otras satisfacciones. El baloncesto fue un hobby que se convirtió en algo muy importante en mi vida. La música siempre me ha gustado, mucho y es una excusa perfecta para juntarte con los amigos, hacer un poco de ruido, tomar algo después y de vez en cuando pegarnos un buen viaje para ver algún buen concierto.
¿Más duros los cambios de tape o los de pañal?
A esta nueva afición, la de cambiar pañales, le estoy cogiendo el "tranquillo" todavía. La cría parece que viene grande, así que en unos años igual tenemos una nueva pívot corriendo por el colegio... Eso sí, espero que no acabe siendo entrenada por un tal Txabi Zabala, jejeje.
Agradecemos a Xabi su tiempo y disposición para atender a nuestra entrevista. Podríamos hacer otro concurso sobre lo de si su princesa jugará en La Salle, pero seguro que todo el mundo adivinaría que quien mandará en eso, como en todo, será Nerea, que sí que fue una jugadora cinco estrellas de La Salle (1 a 1 en je, je, jes.).
Gracias Xabi, zorionak a los dos y un beso a los tres.


















