Nueva derrota de Casa Vasca, completando el poker de los cuatro partidos que nos tocaba jugar en Gipuzkoa.
En este partido no podemos echar la culpa a la pareja arbitral, que estuvo muy correcta. Ibamos a Irun con el recuerdo del partido que perdimos en casa contra Erroibide, un partido en el que llegamos a ir 10 arriba y que nos ganaron muy al final con varios tiros de 3 a final de posesión (algunos a tabla), pensando que se podía ganar y que podríamos aumentar la doble pareja de victorias, dos en casa y dos fuera. Al llegar allí pudimos comprobar que había un trío de jugadoras que no jugaron en el cole, y que fueron determinantes para explicar la derrota, y ver como el depósito de nuestra ilusión pasaba de full a empty en pocos minutos de juego, viendo que el único color que había en el campo era el blanco de las locales, que pusieron más ganas y corazón.
Ahora, sólo nos queda mirar a la clasificación, e ir pensando partido a partido, para poder subir algún peldaño más de esta escalera, o por lo menos dar una imagen más acorde con lo que podemos dar en un campo y demostrar que somos un diamante en bruto y que ya estamos hart@s de tanto carbón.
Para este fin de semana esperamos la visita de Mungia, equipo al que nunca le hemos ganado, cosa que pica a nuestras jugadoras, y aunque sea con un trebol de cuatro hojas, deseamos ganar.
Como no queremos ir de farol, necesitamos la ayuda de las juniors en los entrenamientos y, si es necesario, también en el partido, ya que apostamos por un partido duro.
Por las nuestras jugaron:
Esther Blanco 10, Ainhoa Etxeandia, Elsa Camuera 4, Amagoia Rekero 6, Ibane Osa 7, Idoia Etxeandia 1, Cris Imaz y Leire Fernández 12.


















