El Ate ha elegido el mejor momento de la temporada para encadenar dos victorias consecutivas, por lo que en esta temporada tan dura, disfrutemos del momento, pidiendo seguir la racha "si Dios quiere", como apuntamos en el título en homenaje a un hoy gran Moha.
El partido tenía todos los condicionantes para ser una gran cita, ya que los dos equipos estaban igualados a cuatro victorias, el año pasado compartieron ascenso tras duros enfrentamientos directos, y en ambas plantillas había significativas ausencias. Por el Ate, los problemas venían por los organizadores, ya que a la falta de Mikel, se sumó desde el entrenamiento del lunes una gastroenteritis de Niko, y el mismo viernes Alvaro inició su idilio griego con Amígdalas.
Así, el viernes tarde ardieron los móviles, para convocar de urgencia a entrenar a un hipotecado por sus compromisos, Jon y a Lekun. Para dar un toque más épico, el Ate no pudo entrenar en el polideportivo el viernes, por estar la cancha impracticable por el arreglo de nuestra "entrañable" gotera (goian bego). Se entrenó en el Aterpe, haciendo pruebas en la dirección de equipo con Jokin, Mikel Torre, Lekun y, cuando llegó, el propio Jon.
El partido se afrontaba con estas dificultades, y el Easo enseguida ha sido consciente de ello, ampliando su zona de presión defensiva a toda la cancha, intentando ahogar a los de Deusto. El Ate, ha empezado espeso, incapaz de para a un Zubimendi que recordaba al de sus mejores partidos (además de ser uno de los mejores entrenadores de la cantera guipuzcoana). Iñaki Muñoz, intentaba arropar al equipo en ataque, y confrontar sus canastas con las del escolta del Easo, pero un exceso de ansiedad y la mala suerte le han impedido anotar, incluso los tiros libres, llegándose al minuto 6 con un 5-12. Ha sabido meterse en el encuentro forzando faltas y seleccionando los tiros, apoyándose en Jon Arenaza, que hoy ha vuelto a jugar con el equipo nacional, con una gran actuación ordenando el ataque.
A partir de igualarse el encuentro al acabar el primer cuarto, la igualdad ha sido la nota dominante, con las defensas mucho más acertadas que los ataques, y con pequeños tirones de ambos equipos que no han podido romper el encuentro. Los de Deusto han logrado desde el minuto 25 al 29, endosar un 15-0, que les ponía nueve puntos por delante (43-35), pero varios errores les han llevado a encajar un 5-0 en tiros libres, antes de encarar el último cuarto.
La igualdad ha continuado, y el partido ha sido generoso con el baloncesto, ya que los autores de los últimos puntos, que han supuesto un 6-0, para ganar 58/56, han sido el hoy capitán Iñigo Alonso, y Moha, que ha terminado feliz, tras cuajar unos minutos finales expléndido en el rebote, y con su nombre coreado por el público tras culminar una asistencia de Jon con un poderoso mate contra la defensa donostiarra. Ambos han hecho un trabajo de enmarcar.
Las claves del encuentro han sido muchas: Iñaki ha transmitido seguridad en la anotación, Iñigo y Moha han dominado los rebotes más importantes, todos el equipo ha superado al ausencia de sus bases habituales con mucho sacrificio y trabajo, Jon ha demostrado que puede tener un sitio en el equipo, Juan Ruiz de Gordejuela sigue creciendo, y Lekun y Mikel Torre han dado descansos en un partido muy difícil, debutando Iñigo en categoría nacional.
A pesar de todo lo indicado, lo mejor ha sido la animación de las chicas de nuestra cantera, que han acudido aprovechando su comida en el txoko, y han disfrutado un montón, siendo co-protagonistas del triunfo por su incansable apoyo. Esperemos que se siga creciendo como equipo, y poder sumar un tercer triunfo la semana que viene, en el intempestivo partido de las 10 de la mañana del domingo en Pamplona.
Parciales: 17/16 25/26 43/38 58/56
Anotadores:
Ate Asesores La Salle: Juan Ruiz de Gordejuela 2; Muñoz 24; Gastón ; Torre ; Aurtenetxea 2; Rodríguez 3; Alonso 9; Rábano ; Arenaza 10; Dieye 8; Lekunberri.
Easo: Egimendia 4; Etxenike 3; esnaola 10; Zubimendi 13; Elicegui2; Rodríguez 17; Nagore 5; Madrid 2; Quintana .


















