Es lo único que ha faltado en el colofón de los campus de este verano. La canción dice que "al menos cien días hay de vacaciones y llegan las clases de nuevo", pero gracias a estas tres semanas maravillosas, tanto los monitores como l@s participantes hamos tenido el mejor arranque posible del verano. Toca guardar balones y canastas. Los que viven más lejos volverán a encontrase en verano, y los más afortunados en los campus de semana santa y navidad.
Han sido tres semanas muy intensas. Gracias a la implicación y trato con l@s peques de los monitores, más de 430 participantes se han sentido parte de un colectivo y como en casa, pero también cada uno de ell@s especial en su relación con sus amig@s y monitores. Si quisiéramos agradecer su ayuda a quienes hacen posible este proyecto, no acabaríamos el diario del campus; por ello lo dejamos para un artículo aparte.
Hemos tenido participantes, exactamente de 27 clubes y AMPAS diferentes. Nos llena de orgullo, pero no por la cifra, sino por los momentos vividos en la despedida de hoy de los monitores y amig@s, y porque sabemos los momentazos que se viven cuando se reencuentran durante el curso. Mejoramos mucho nuestro nivel de basket, pero esto es lo mejor de nuestro campus.
























